lunes, 11 de julio de 2011

Nuestras playas

Las aguas de las playas son cristalinas, nadar con esa sensación como si fuese un lago, ese olor especial del mar nunca lo he vuelto a sentir en ninguna otra playa. Son aguas frías aunque terminas acostumbrándote, por eso los caballas en la mayoría de los casos respetamos mucho el mar, las mareas son más intensas, y las resacas que se forman en las aguas puede llevarte a más de un problema si no respetas eso. He visto muchos conocidos siendo grandes nadadores, como perdían sus vidas por un descuido. Aún así, ahí la simbiosis de una relación con la misma naturaleza, termina formando parte de ti, cómo tú de ella, ¿qué sería Ceuta sin mar?. No tiene sentido, es parte de su universo, y cualquiera que ha nacido en esta bella ciudad, el primer recuerdo que le llega es de sus aguas azules, no hay belleza más exótica que el rostro de esa perla.

sábado, 2 de abril de 2011

Calles de infancia


Cuando vivíamos en nuestra Ceuta, siempre solíamos pasear por estas calles, porque están cerca de nuestra casa, la calle donde estaba nuestra heladería Los Valencianos, me encantaba el helado recién hecho, era como la fruta que comes del árbol, o cuando hacíamos la granizada de limón, todo se impregnaba de ese maravilloso olor a limón. Aquí ahora en Chile hacen buenos helados, pero debo confesar que nunca he vuelto a probar helados como aquellos, artesanos, hechos con pureza y sin químicos. Además de jugar por esas calles con los amigos y hermanos. Cuando vuelves al recuerdo de la infancia, allí encuentras muchas cosas que aún están vivas,  Ceuta es una ciudad maravillosa, limpia, y todos los caballas nos sentimos orgullosos de haber nacido en ella.

miércoles, 23 de marzo de 2011

Cines de nuestra infancia


Terraza el Cortijo, aquí guardo tantos recuerdos de mi infancia, nunca he visto tantas estrellas como en las noches de verano de Ceuta. En este barrio ibamos muchas veces a jugar.

Teniamos muchos amigos que vivían allí, gratos recuerdos que siempre nos acompañaran en nuestras vidas. Cuando volví a Ceuta hace ya muchos años, no encontré a casi nadie de mis amigos de la infancia, supongo que todos habían cambiado como yo.


Hasta las calles las sentía de otra manera, pero seguía impactandome ese exotismo de sus paisajes, de sus barrios, y como no, del mar, ese lugar donde siempre terminaba yendo al caer la tarde, el olor caracteristico del puerto siempre ha permanacido como dije dentro de nosotros, por eso nunca dejamos de estar allí.

jueves, 23 de diciembre de 2010

Nuestras calles


En la calle Ciudad de Trujillo nº 3 nacimos mis hermanos y yo. Entonces venían las comadronas a casa, y allí mismo nuestra madre dio a luz a sus tres primeros hijos.
Todo formaba parte de nuestro mundo por entre aquellas calles corríamos siendo niños y jugábamos a aquellos juegos de entonces,(rescate, tula melastiro, el escondite.
Construíamos nuestros propios juegos, y lo más importante para nosotros era el futbol, íbamos a la plaza Ruiz a jugar casi siempre, aunque debo de reconocer que mis hermanos no me llamaban muchas veces, porque siempre me estaba peleando con alguien, eso también formaba parte en aquel entonces de nuestras vidas, hacíamos guerras con otros barrios, y sinceramente ahora que lo pienso vivíamos aquella experiencia como si fuese real., no teníamos la play ni ordenadores, pero creábamos cualquier cosa con las manos, creo que la imaginación de un niño no tiene límites, lástima que ahora no piense lo mismo.

lunes, 6 de diciembre de 2010

Nuestras calles

 En estas calles nos criamos de pequeños, jugábamos al fútbol, a tantos otros juegos como el escondite etc, ahí nacimos y todo queda, tantas cosas nos llevamos con nosotros, nos dejamos la más importante de todas, las emociones por entre sus calles, las vivencias, por eso retornamos cuando podemos, por eso donde esté por lejos que estemos, siempre seremos ceutíes. Para un caballa es muy duro dejar su tierra.